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jueves, 17 de agosto de 2017

Cap XII (Los preparativos parte III)

Un día más el sol se colaba por la ventana del dormitorio de Spencer, acariciando con sus rayos a los hermanos, el menor comenzó a despertar y sonriendo mientras se estiraba sintió la sequedad de la cama. Con sus brazos tocó a su hermano mayor que se despertó y perezosamente se rascó la cabeza, este también notó que la cama estaba seca, de manera disimulada ambos se tocaron la entrepierna para intentar palpar si el pañal calzoncillo estaba mojado, el primero en hacerlo fue Spencer, el cual tocó y le pareció seco, cuando Logan comenzó a tocar su "protección" entró su madre y de una manera muy alegre y enérgica comenzó a hablar.
-Buenos días mis pequeñines, ¿Cómo habéis dormido? ¿Ha habido algún accidente?
Ambos chicos con rubor en sus mejillas negaron, a lo que su madre inclinó la cabeza y la sacudió, mientras con una expresión cansada decía.
-¿Estáis seguros de eso? ¿Os importa que mami lo compruebe?
El color rojo no abandonaba las caras de los hermanos, Spencer muy lentamente se dispuso, se colocó de pié frente a la cama, por el contrario el mayor, como siempre era más reacio, pero si algo había aprendido desde que comenzó su castigo era que ya no había miramientos con su culo, si desobedecía su culo se pondría al rojo y al final sus padres obtendrían lo que quisiesen desde un primer momento, sin darse cuenta, la rebeldía para el era cada vez menos una opción. Finalmente ambos estuvieron colocados en fila, su madre comenzó por Spencer, palpó la entrepierna de su hijo pequeño provocando un sonido plástico, este no dijo nada, solo estaba colorado como la remolacha, finalmente Daniela bajó el pijama de este hasta los tobillos y dijo.
-Spencer cariño, estas mojado.
La cara del rubio pasó de rojo remolacha a blanco nuclear, mientras unas lágrimas comenzaban a inundar sus ojos, su madre lo abrazaba mientras le decía.
-Ya está mi pequeñin, no llores, no pasa nada
El mayor expresó un aire de suficiencia mientras decía.
-Ya sabía yo quien era el meón
Daniela miró con fuego en los ojos al castaño mientras decía.
-Espero por tu bien que no estés mojado.
Súbitamente se levantó, dio una última caricia consoladora a Spencer y se dirigió a Logan, al cual directamente le bajó el pijama.
El mayor no esperaba una actuación tan rápida, por lo que no se dio cuenta de que estaba semidesnudo hasta que el fresco aire de la mañana tocó su piel, el contraste de su piel caliente con el frío provocó en el chico unas ganas irrefrenable de hacer pis, de pronto se vio frente a su madre y su hermano vestido solo con el pañal calzoncillo y haciendo un infantil bailoteo para luchar contra las ganas de hacer pipí, como pudo dijo.
-Mami, me han entrado muchas ganas de ir al baño, puedo ir?
-Bueno, supongo que si, puesto que estas seco después de todo, no quiero que tengas un accidente estando despierto.
Logan salió disparado hacia el baño, mientras salía su madre le dio un azote que detuvo momentáneamente su avance y que resonó con un sonido sordo, esto provocó que un chorrito de pis se le escapase y fuese recogido por la protección nocturna, al sentir esto, con una expresión de terror, reanudó su marcha, fue en el pasillo donde se topó con su padre, el cual lo retuvo dándole un fuerte abrazo y levantándolo por los aires mientras le daba los buenos días. 
El castaño sentía como otro buen chorro de pis inundaba su pañal, frenéticamente se liberó de los brazos de su padre y corrió hacia el baño, una vez allí, con virulencia se bajo el pañal calzoncillo rompiendo uno de los laterales de este e instintivamente se sentó en la taza, aún le quedaba bastante pis que expulsar y mientras eso pasaba decidió inspeccionar los desastres que podían haber ocasionado las inundaciones involuntarias. Comprobó cómo en el interior del pañal calzoncillo había una mancha amarilla mediana, se veía que no había sido un accidente, pero tampoco un escape momentáneo, reparó también en el lateral roto, mientras bufaba y maldecia su suerte terminó de orinar, finalmente se levantó, tiró de la cadena y se subió de nuevo aquella prenda que le obligaban a llevar. 
Pudo notar que el pis se había enfriado, la sensación le resultaba totalmente repulsiva, tener que ir por ahí paseándose en sus propios meados, para colmo tenía que agarrarse la parte delantera y la trasera, puesto que si no lo hacía se quedaba totalmente desnudo. Humillado como no lo había estado hasta ese momento, regresó al cuarto de su hermano donde se encontró a este siendo acunado por su madre mientras esta le cantaba una nana, la mujer ya calmada, al ver que su hijo mayor había regresado y en las condiciones en las que lo había hecho dijo.
-Logan, cariñito, ¿Que te ha pasado?
-Me lo he bajado demasiado deprisa...
Dijo el mayor mirando hacia otro lado y con el tono más condescendiente que pudo usar y omitiendo el detalle de su pequeño escape.
-Bueno, pues entonces mejor que os bañeis juntos, no puedes esperar teniendo que sujetarte el calzoncillo.
El castaño estaba rojo, pero muy airado dijo.
-No pienso bañarme con el meón, esta empapado en sus propios meados y si me baño con el me pasará el olor a mi.
Estas palabras provocaron una vez más el llanto de Spencer que continuaba en brazos de su madre. El rubio pensaba.
-Ahí está otra vez, mi hermano el arisco, siempre metiéndose conmigo y haciéndome llorar, es como si dentro de él hubiese dos personas, el hermano amable que me quiere y en ocasiones me muestra su cariño y el estúpido que suele predominar.
Mientras, fuera de sus pensamientos su madre muy enfadada regañana a Logan.
-... Y AHORA JOVENCITO, TE VAS A BAÑAR CON TU HERMANO O TE BAÑAREMOS TU PADRE O YO.
Logan muy asustado por esta amenaza cedió a bañarse con Spencer, ambos caminaron en silencio como si se estuviesen dirigiendo al patíbulo, entraron al baño, allí el ritual fue el mismo, desnudarse, bañarse, su madre entró a llevarles sendos calzoncillos idénticos, se vistieron, comieron y pasaron el día tratando de evitarse e ignorarse mutuamente, finalmente llegó la noche, como ya era costumbre, mandaron a los chicos a la cama, en esta ocasión a Logan se le permitió acostarse con calzoncillos, mientras que Spencer era obligado una vez más a llevar su protección nocturna. Esa noche no buscó el abrazo de su hermano mayor, sino que por el contrario cogió su oso de peluche favorito y lo abrazo todo lo fuerte que pudo. Los chicos se durmieron sin mediar palabra entre ruidos plásticos provenientes de debajo del pijama del pequeño.
La mañana llegó, ese día Luke libraba en su trabajo, por lo que fue a despertar a sus hijos, la escena que encontró fue conmocionadora, pues allí estaban sus pequeños, durmiendo apaciblemente y vestidos con sus pijamas, solo que al rededor del mayor una mancha de humedad empapaba toda su entrepierna, Luke se rascó la cabeza, intento determinar la mejor manera como abordar el asunto, finalmente decidió sentarse en el borde de la cama y acariciar la cabeza de su hijo mayor, este comenzó a despertar, al ver a su padre acariciandole mostró una sonrisa complaciente. Mientras su padre le decía con voz calmada.
-Buenos días Gatito
-Buenos días papi
Sin darse cuenta, la costumbre de llamar a sus padres "Papi" y "Mami" se estaba convirtiendo en un hábito frecuente y natural. Perezosamente comenzó a rascarse los ojos, con el movimiento despertó al pequeño que comenzó a desperezarse muy lentamente, de un modo que casi parecía que se había vuelto a dormir. Inexplicablemente Logan aún no había notado la humedad de su cama, por lo que la noticia calló sobre el como un martillo, partiendole por la mitad.
-Escuchame gatito, tienes que levantarte em... Has tenido... Un... accidente...
El castaño abrió los ojos como platos, mientras se incorporaba de un salto y esto causaba el sobresalto de su hermano pequeño que conmocionado vio la escena, Logan no podía decir nada, simplemente las lágrimas comenzaron a brotar como el día anterior le había pasado a Spencer, solo que en esta ocasión fue su padre quien comenzó a calmarlo. El mayor de los hermanos seguía llorando sin consuelo abrazado a su padre y este le decía cosas tranquilizadoras.
-Ya está hombrecito, shhh... Ya ha pasado, esto es sólo una fase, no llores más mi principito.
Por más que el hombre lo intentaba nada lograba calmar los gritos de llanto de su hijo. Tan altos eran estos que atrajeron al resto de habitantes de la casa, llegaron Calletana y Daniela, ambas vestidas con batas de encaje fino. La primera en hablar fue Daniela.
-¿Qué ha pasado?
Dijo un instante antes de fijarse en la escena que había dentro del cuarto. El ver a su primogénito empapado en un pijama de una sola pieza y llorando en los brazos de su marido le causó una gran empatía, se sentía muy mal por el, pero en cierto modo no pudo evitar verlo mono, tierno, adorable, vulnerable y mil adjetivos sinónimos. Desechó aquellos pensamientos y se lanzó a consolar a su pequeño, abrazandolo también decía.
-¡Ay mi pequeñin! Tranquilo ya está ya pasó
Spencer que hasta ahora había observado desde atrás la escena se puso muy celoso, por lo que se lanzó a la captura de los mimos, pero lo más que obtuvo fue un abrazo en común con su hermano y unas caricias en la espalda. Un poco frustrado se retiró, buscó a su oso de peluche que estaba por el suelo y lo abrazó muy fuertemente mientras hinchaba los mofletes en señal de enfado, pues todo el mundo parecía olvidar que el llevaba protección para eso mismo y parecía como si a nadie le importase que el pudiese estar mojado también. Entonces intervino Calletana que había visto todo esto como una espectadora.
-¡Vaya! Siento lo que te ha pasado campeón, dicen que el estrés puede ser un factor muy importante en estos casos, y ya se sabe el gran estrés que puede suponer una boda, sobre todo para niños pequeños.
Las palabras de su tía se clavaron y hundieron en el corazón de Logan mientras entre sollozos pensaba.
-¿Niños pequeños? Verdaderamente esta no sería la situation que viviría un chico normal de 14 años.
Sin que el chico dejara de llorar su padre lo levantó y lo puso de pie, le quitó el pijama, lo recogió al modo princesa y se lo llevó en brazos con dirección al baño, mientras Daniela comprobaba a su hijo pequeño que aún mostraba signos de enfado.
Logan estaba totalmente deshecho, poco quedaba en ese momento del orgulloso adolescente que había sido apenas cinco días atrás, ahora lloraba en los brazos de su papi desconsoladamente porque había mojado la cama, no percibió que su padre le bajaba su slip empapado y lo metía en la bañera hasta que notó el agua a su alrededor, pero para entonces tampoco tenía ánimos de protestar, de pronto se abrió la puerta y un muy animado Spencer vestido solo con su pañal calzoncillo entró en el baño brincando. Su padre le dijo.
-Hola gatito, te veo muy contento ¿Vienes a bañarte con nosotros?
-si papi y mira
El rubio comenzó a bajarse su protección, se la quitó y le mostró el interior.
-¡ESTOY SECO!
Decía eufórico, esto solo sumó dolor y humillación al mayor que solo soltó un quejido que fue ignorado por todos. Su padre aplaudiendo dijo.
-¡Muy bien! ¡Así se hace! ¡Ese es mi pequeñin! ¡Que orgulloso estoy de tí!
Logan veía desde dentro de la bañera como su papi ahora abrazaba a su hermano y le besaba como felicitación por haber mantenido seca la cama, finalmente lo levantó y lo metió en la bañera junto a él, entonces cogió una esponja y comenzó a frotar la espalda del mayor, su padre le estaba dando un baño y no le estaba importando. Por suerte para él, este respetó sus áreas privadas, una vez terminó con Logan ayudó a terminarse a Spencer, tras esto los sacó, los envolvió en dos toallas grandes que había y se los llevó en brazos al cuarto, donde empezó a vestirlos y una vez estuvieron listos bajaron a desayunar, esto se desarrolló igual que el día anterior, con el silencio sepulcral de los dos chicos, hasta que la madre lo rompió diciendo.
-Bueno mis peques, hoy tenemos que ir a que os hagan las pruebas de los trajes de boda de vuestra tía.
Logan no quería ir de nuevo a pasar vergüenza a aquella tienda, pero no tenía ánimos para replicar y Spencer se limitó a asentir. Una vez terminado su desayuno recogieron la mesa, se metieron en el coche y se pusieron en marcha hacia la tienda. Una vez llegaron pasaron a la trastienda y de nuevo el caballero indicó que se quitasen la ropa, pero en esta ocasión a los dos muchachos, Logan tan solo quería que aquello acabase cuanto antes, por lo que comenzó a desvestirse, Spencer lo imitó, el hombre se marchó y volvió arrastrando lo que se podía intuir, era un cuelga perchas con ruedas, pero no lo sabían con certeza puesto que estaba tapado con una sábana. Cuando el dependiente miró a los chicos, con una risa dijo.
-!Vaya, no sabía que iba a atender a Oliver y Benji!
El mayor de los hermanos no comprendía por qué decía esto, hasta que se miró abajo, con todo lo que había pasado no se había percatado de que de nuevo llevaba calzoncillos idénticos a los de Spencer, unos Slips blancos con botas de fútbol y silbatos.


 Este jocoso comentario provocó la risa de los mayores, una sonrisa incómoda por parte del pequeño y una cara de color lava por parte del mayor, tan como lava de volcán que explotó al ver los trajes, podían ver tanto el masculino como el femenino, pero al castaño le parecían trajes para niños de cinco años en vez de un traje para un chico de catorce, el femenino era un vestido acampanado sin mangas, acompañado de una especie de bragas a juego y un gorrito, todo de color marfil satén y adornado con lacitos verdes por varias partes, el masculino, era un traje de una sola pieza, de manga corta, pantalón extremadamente corto, en el mismo color que el vestido, con unos botones en el pecho de color verde que eran la única abertura del traje y un fajín del mismo color.

Logan estaba a punto de explotar cuando intervino su tía diciendo algo que le calmó.
-Pero disculpe, los dos trajes masculinos son exactamente idénticos, creo recordar que le pedí expresamente que el del mayor fuera de pierna larga.
El caballero miró y sin mucho revuelo explicó.
-Sí, eso es cierto, pero puesto que es un traje de talla infantil, no se le pudo hacer el pantalón más largo, debido a que el usuario hubiese perdido demasiada movilidad y las costuras se habrían sesgado, y esto es alta costura, no podemos permitir algo así. 
Cayetana pareció observar un momento a aquel hombre, asimilando este cambio, pero finalmente hablo.
-Bueno, que le vamos a hacer, pero al menos nos hará una buena rebaja debido a este cambio sin autorización ¿Verdad?
-Por supuesto señora, el cliente siempre es lo primero.
Logan horrorizado por lo que le iba a obligar a llevar explotó.
-¡NOOOOOOOOOOOO! NO PODÉIS OBLIGARME A LLEVAR ESA MIERDA, NO TENGO CINCO AÑOS, NO PIENSO PONÉRMELO NI SER COMITIVA INFANTIL, NI POR TODAS LAS MOTOS DEL MUNDO, TENGO CATORCE AÑOS QUE OS QUEDE BIEN CLARO.
Todos en la sala se quedaron estupefactos, el castaño jadeaba después de haber soltado todo aquello, miró las caras de los mayores, su madre y su tía tenían caras de horror, como si hubiese cometido el peor crimen de la humanidad, su padre estaba rojo, de ira, imaginaba, el dependiente tenía cara de poker y su hermanito tenía cara asustada, la tensión se cortaba con un cuchillo, hasta que su padre habló.
-Daniela, Cayetana, vestid a los niños, y usted señor, por favor ruego disculpe a mi hijo, está chinche porque esta mañana ha mojado la cama y esta tarde aún no se ha echado su siesta, los trajes son maravillosos, podría ponerlos ya para llevárnoslos, seguro que están perfectos.
El dependiente asintió sin una palabra y se llevó los trajes Daniela vestía muy bruscamente a Logan mientras Cayetana vestía a Spencer. Recogieron tres grandes bolsas en el mostrador y se marcharon, una vez en el coche su madre y su tía empezaron a llorar diciendo que había sido una vergüenza de espectáculo en una tienda de tanto renombre. Los niños no hablaban, solo miraban abajo. una vez en casa, Spencer, Daniela y Calletana entraron en casa mientras que Logan se quedó fuera con su padre, este lo cogió del brazo y zarandeadolo le dijo.
-Logan... esto que has hecho hoy lo vas a lamentar de un modo que no puedes ni llegar a imaginar.
Dicho esto, entraron en la casa sin soltar al chico, lo llevó hasta la habitación de Spencer, el castaño no paraba de intentar que su padre lo escuchase.
-Pero papi... papi... papi...
-ZAS
Una bofetada cruzó la cara del catorceañero creándole ligeras lágrimas en los ojos, pero antes de que pudiese decir nada su padre habló de nuevo.
-QUE NO QUIERO ESCUCHARTE NI UNA PALABRA MÁS
Finalmente llegaron al dormitorio, allí el adulto abrió el cajón de la ropa interior de su hijo pequeño y extrajo un pañal calzoncillo, antes de que el castaño pudiese unir conceptos, su padre de un solo tirón, le bajó los pantalones y los calzoncillos, después de un tirón hacia arriba le quitó la camiseta, lo tiró sobre la cama y mientras sus pies estuvieron en el aire aprovechó para ponerle la protección, lo levantó y terminó de ajustársela, después lo acostó en la cama y bajó las persianas, y mientras salía le dijo.
-Y ahora, mientras tomas tu siesta, piensa en lo que has hecho, cuando despiertes tendrás tiempo de disculparte.

jueves, 6 de julio de 2017

Cap XI (Los preparativos parte II)

El desayuno finalizó, Spencer se marcho al colegio y mientras Logan, ataviado con  el delantal de "el pequeño ayudante de mami" recogía la mesa mientras su madre y su tía terminaban de arreglarse, una vez estuvieron listas, bajaron, iban muy arregladas, cuando estas vieron a Logan, lo miraron de arriba a abajo y le su madre le dijo.
-Logan, hombrecito, mejor sube y cámbiate las zapatillas, esas están muy viejas, hoy vamos a ir a tiendas de diseño y no puedes ir con eso.
El chico sabía a qué zapatillas se refería su madre, eran sus zapatillas nuevas, las negras de belcro con dibujos de Mickey Mousse. Rápidamente replicó.
-Pero mami... Esas son de niño y tienen belcro...
-nonono, nada de discusiones, las reglas ¿recuerdas?
-Pero...
Su madre sin mediar más palabra cogió a su hijo del brazo y lo llevó escalera arriba, hasta el dormitorio de este. Allí esta, lo dejo de pie en mitad de la habitación y comenzó a desatarle los cordones, una vez deshizo el primer nudo, pidió a su hijo que levantara el pie, a lo cual el chico comenzó a negarse y replicar, pero entonces de nuevo su madre le detuvo diciendo.
-Nonono, ¿otra vez? ¿Tengo que recordarte todas las reglas? Como vuelvas a romper otra regla tendré que darte los catorce azotes del mentiroso...
Logan como movido por un resorte se detuvo y dejó que su madre le quitase las zapatillas, una vez estuvo descalzo, Daniela se detuvo y miro a los pies de su hijo y suspirando dijo.
-¿De donde has sacado estos calcetines? ¿Tienes un cajón secreto donde guardas todos estos harapos? Con la cantidad de calcetines nuevos que tienes, anda vamos a ver.
La mujer se retiró y abrió un cajón de la mesita de noche de su hijo, empezó a remover buscando, hasta que  finalmente extrajo unos calcetines que para horror de Logan tenían el mismo estampado que sus calzoncillos, Daniela empujó a su hijo hasta que lo tiró sobre la cama, una vez sentado comenzó a remangarle el pantalón, por suerte ese día el castaño se había puesto unos pantalones bastante holgados, por lo que su madre pudo subirle el pantalón sin problema, entonces comenzó a ponerle los calcetines, estos eran largos, le llegaban a la altura de las rodillas, Logan miró hacia abajo y sintió como si llevase los calzoncillos en los pies, quería gritar y golpear a alguien, pero sabía lo que aquello conllevaría, por lo que se reprimió, finalmente su madre le bajó las piernas de los pantalones, le puso  las zapatillas nuevas y le ajustó las cintas de belcro. Tras esto, su madre dio unas palmadas en uno de los pies del castaño y le instó para que bajase rápidamente, este se miró los pies por un momento y pudo ver lo infantil que le quedaba aquel calzado, se puso un cojín en la cara y gritó hasta desahogarse, finalmente decidió no pensarlo más y bajó, mientras caminaba pudo notar que a pesar de que detestaba sus nuevas zapatillas, le resultaban extremadamente cómodas. Una vez abajo, antes de salir su madre le dijo.
-Logan, mi cielo, antes de salir ¿tienes que ir al baño?
-¿Qué?
-Que si tienes que hacer pipí tontín
-No, obviamente, ¿a que viene esa pregunta?
-Tranquilo hombrecito, es solo que vamos a estar hoy de arriba para abajo todo el día y no se cuando vamos a parar
-No tengo que ir al baño ¿Vale?
De pronto unos brazos rodearon al chico dándole un abrazo, y le mecía, cuando Logan reaccionó y vio a su tía sobre el que le decía.
-Ay mi pequesobri, ¿estas chinche por lo de esta mañana?
El chico se encendió y bajó la cara, rojo como un tomate con un sentimiento mezclado entre vergüenza e ira, no respondió, solo se liberó del abrazo y rápido como una centella entre las risas de su tía y su madre se dirigió al coche, tras esto, las mujeres salieron por la puerta y pusieron rumbo al centro. Llegaron a la calle de las tiendas de lujo de la ciudad, allí entraron a Versace, los dependientes, como era habitual, les ofrecieron champagne, y vinos, además de canapés, y todo lo que pudiesen desear las clientas, un joven preguntó.
-¿El chico desearía tomar algo?
Daniela sin dar tiempo a consultarlo con su hijo dijo de manera muy dirigente y como si supiese lo que su pequeño deseaba.
-Un zumo de manzana, muchas gracias.
Los dependientes se retiraron un momento y Logan fue a reclamar por esta decisión de su madre, sin embargo, esta, intuyendo lo que iba a hacer su hijo le cogió del brazo con mucha fuerza mientras gritando en voz baja decía.
-No me vayas a montar una escenita aquí, esto es un sitio de categoría, no nos hagas quedar mal, compórtate, si te he pedido un zumo de manzana, tu te lo tomas y eres el niño perfecto ¿Está claro?
Logan atónito ante esto se calló, mientras tanto, llegó de nuevo el dependiente que traía un par de copas muy elegantes de champagne y un vaso muy ancho con hielo y lo que el castaño dedujo que sería su zumo de manzana, se lo entregaron y se lo bebió enseguida, mientras miraba como a su madre y su tía elegían delicadamente cada prenda y los dependientes les hacían la pelota. Se sorprendió de ver la elegancia y el estilo con el que se comportaban ambas mujeres. Logan sabía que su madre junto a sus hermanas cuando eran jóvenes habían viajado por todo el mundo, se habían hospedado en los mejores hoteles y se habían juntado con la Jet set, pero que después, su madre se había casado con su padre y eso no le agradó mucho a su abuelo, sus padres no solían hablar mucho del pasado, y a Logan y Spencer no les habían enseñado jamás nada de cómo comportarse en un ambiente como aquel, comenzó a alejarse mientras echaba un ojo a toda la tienda, paseó hasta que vio algo que llamo su atención, un maniquí masculino que llevaba puesto un bóxer, solo hacía tres días que estaba usando slips y ya echaba de menos los boxers, de pronto pensó que no sólo estaba usando slips, sino en el tipo de slip que llevaba puesto en ese momento, la vergüenza y la ira le recorrían, estaba a punto de explotar cuando escuchó la voz de su madre.
-Logan, cielito, ven aquí anda
El chico llegó a donde estaban su madre y su tía, la primera le ofreció su mano, este extrañado la tomó, entonces recibió un apretón tan fuerte que tuvo que reprimir un grito, sabía que con ese gesto le estaba diciendo que no se moviese de su lado. Por si no le había quedado claro, su madre le atrajo de la mano hacia ella y le dijo.
-Mi vida, no te alejes que te puedes perder y le darías un disgusto a mami, anda, cógeme de la mano.
Logan hizo lo que se le pidió, una vez terminaron de ojear, se marcharon de allí, Logan fue a soltarse de la mano de su madre que aún lo llevaba cogido, pero su madre no se lo permitió, el castaño tuvo que soportar la vergüenza de ser arrastrado a los catorce años de la mano de una tienda a otra por su madre. Recorrieron Pedro del Hierro,
Gucci, Chanel y mil tiendas más hasta que ambas mujeres estuvieron satisfechas, para entonces Logan ya estaba bastante cansado de ver tiendas, sin embargo su tía lo miró y le dijo.
-Muy bien Logan, es el momento de ir a buscarte un traje a ti y a Spencer.
De nuevo el mundo calló con toda su crueldad sobre el chico, su tía anunció que se dirigían a armani, donde había seleccionado ya unos cuantos, entraron en la tienda y el procedimiento fue igual que en las anteriores, el dependiente era un señor canoso con un traje, muy elegante, miro a la madre y a la tía de Logan y les dijo.
-¿Puedo ayudarlas en algo señoras?
Cayetana comenzó a hablar
-Hola buenas, pues mire, encargué unos trajes para una comitiva infantil de boda, ha habido algunos problemas y será un traje menos, pero también necesitaríamos un traje para este señorito.
Dijo señalando al castaño, el dependiente miró al chico, parecía que le estaba examinando de arriba abajo, Logan se percató también de que seguía cogido a la mano de su madre, intentó liberarse, pero esta no se lo permitió. Entonces finalmente el dependiente se dirigió de nuevo a su tía.
-¿Un traje de adulto con corbata para este niño?
-Sí por favor
Concluyó su tía, Logan no sabia que hacer o decir, ¿A qué se había referido exactamente con un traje de adulto para este niño? ¿Que pasaba por aquella canosa cabeza? El dependiente finalmente se dio la vuelta y pidió que le siguiesen, llegaron a una zona donde el hombre comenzó a sacar trajes que podrían ser de la talla de Logan y a mostrárselos a su madre y su tía, ambas seleccionaban algunos, finalmente, el señor, cargando con seis trajes les indicó que pasasen a la parte de atrás de la tienda, una habitación llena de telas, máquinas de coser, cintas métricas, espejos y demás, allí el señor indicó que Logan podía probarse los trajes ahí, y tras decir esto se marchó. El castaño pidió un poco de intimidad para cambiarse, sorprendentemente su madre y su tía salieron de la habitación, allí se desnudó quedando solo en calzoncillos y calcetines, allí se vio en un espejo de cuerpo entero, se recordó al chico que modelaba en el paquete en el que venía su ropa interior, se odiaba a sí mismo, sin pensarlo más cogió los pantalones del traje y comenzó a ponérselos, cuando se subía la cremallera, de repente irrumpió su madre con una serie de camisas que acompañasen, se las dejo y salió de nuevo, Logan se terminó de vestir y llamó a los que le esperaban fuera, todos entraron y vieron como el traje le quedaba al castaño demasiado grande de espalda y un poco grande de pierna, y la corbata era demasiado ancha, parecía un niño que se viste con la ropa de su padre, su madre y su tía no pudieron reprimir una risa, el dependiente intervino.
-Lo que me imaginaba, es demasiado pequeño para un traje.
Cayetana intervino con un cierto tono de preocupación.
-¿Y no hay ninguna solución?
-Podríamos hacerle un traje a medida, pero es mucho más caro que arreglar uno normal y tampoco se quedaría bien del todo, su problema es que a su edad los niños tienen un cuerpo difícil, no son hombres para llevar un traje de hombres, pero tampoco son niños para llevar uno de niños.
-Y el dinero no es problema, pero ¿Cuanto tardaría en hacérselo a medida?
-Una semana, cinco días como mínimo
-Demasiado
Concluyó la novia, que intentaba pensar en un plan alternativo, otras tiendas no ofrecían sección de tallas pequeñas, hasta que como si se le hubiese encendido la bombilla dijo.
-De acuerdo, ¿Qué trajes puede confeccionar en un par de días?
El señor salió y volvió con un voluminoso libro en el cual comenzó a mostrar a su tía y a su madre, mientras Logan seguía observando la escena sin saber que hacer o decir, hasta que la voz de su tía le sacó de sus pensamientos.
-¡Este! Será perfecto.
El dependiente asintió complacido y dijo.
-Buena elección señora, entonces debo tomarle medidas, que se quede en calzoncillos.
Logan no podía creer lo que escuchó, de lo más profundo de su ser brotó un incrédulo.
-¡¿QUÉ?! NI DE COÑA
Su madre mostrando una sonrisa se acercó a él mientras disimuladamente le pellizcaba el trasero decía.
-Venga cariño, no digas tonterías, ahora se un niño bueno y haz lo que se te pide.
El señor canoso intervino también diciendo.
-Tranquilo campeón, no vas a ser el primer niño al que vea en calzoncillos.
Logan escuchaba esto rojo de vergüenza y aguantando el dolor del pellizco de su madre, iba a mostrar sus slips de nubes, soles y aviones y a nadie parecía importarle, iba a reclamar de nuevo cuando su madre ya le estaba quitando la chaqueta del traje. En su cabeza hubo algo que colapsó, ya no sentía como su madre le Desnuda a de cintura para arriba ni el tirón de sus pantalones exponiendo su slip y calcetines a juego, ni los comentarios de su tía acerca de lo adorable que estaba vestido con su ropa interior a juego y ni siquiera como el señor canoso le tomaba medidas con su cinta métrica. Logan había desaparecido, en aquella instancia sólo quedaban tres adultos y un cuerpo sin voluntad que hacia todo lo que se le pedía, entonces de repente comenzó a escuchar la voz de su madre llamándole, mientras le decía.
-Logan cielito, vamos, es el momento de vestirse.
Como caído de una nube de repente el chico se vio a sí mismo de pie sobre un pequeño taburete vestido solo con sus calcetines y calzoncillos mientras su tía le sacaba fotos con su teléfono, este se tapó con la cara roja como un tómate mientras su madre le subía los pantalones, le ponía su camiseta y le ajustaba las zapatillas, dándole la mano le ayudó a bajar, y sin soltársela salieron de la tienda, finalmente su madre dijo.
-Muy bien Logan mi cielo, como has sido un niño muy bueno vamos a ir a tomar un helado ¿Quieres?
La cara del castaño se iluminó, por fin podría sentarse, descansar y dejar de ver tiendas, aquello era más tedioso que tener que ir al colegio, de una manera más infantil de lo que le hubiese gustado soltó un rotundo.
-¡SÍ!
Su madre y su tía rieron un poco ante este comportamiento, cogiendo de nuevo la mano del chico se marcharon a un centro comercial cercano. Una vez sentados comieron su helado y cuando se marchaban su tía dijo que se quedaría atrás para hacer algunos mandados más, pero que ellos dos podían marcharse. Daniela no se preocupó, cogió de nuevo la mano de su hijo y se marchó, el castaño cabizbajo solo deseaba terminar con aquella tortura. Llegaron a casa, allí comenzaron a hacer los quehaceres, más tarde llegó Cayetana, y después Spencer y finalmente su padre. Cenaron, Logan y Spencer se vieron obligados a utilizar de nuevo la servilleta de babero, y cuando fueron las 20:30 mandaron a los niños a prepararse para la cama, Logan sabía que esa noche le volvería a tocar compartir cama con su empalagoso hermano, pero decidió no verlo como algo tan malo, pues el día había sido terrible. El castaño fue a su dormitorio donde cogió un pijama verde con dinosaurios de colores y se desnudó, rápidamente se quitó los calcetines a juego, pues no quería recordarse más al modelo del paquete de slips. Cuando estaba a punto de ponerse el pijama entró en su cuarto su hermano en calzoncillos, preguntándole que pijama se iba a poner, no dio tiempo a la respuesta del mayor cuando vio el que tenía en las manos y salió corriendo, Logan suspiró cansado y se puso su pijama.  se dirigió al cuarto de Spencer a la espera de que llegase alguien que le subiese la cremallera. Entró y se encontró al rubio vestido como el, cansado se tiró sobre la cama, en ese momento entró su madre, el menor, como movido por un resorte se dio la vuelta sin decir nada, a la  espera de que le cerrasen su cremallera, sin embargo su madre le cogió de la mano y lo sentó en la cama junto a ella y junto al mayor, mientras con una voz tranquila decía.
-A ver cielitos, hoy... como ha habido un accidente esta mañana... hoy... nos vamos a proteger... como no sabemos quién ha tenido este pequeño accidente, es necesario... que os protejáis ambos... em... ¡LUKE!
Llamó la madre, de inmediato entró el padre de los chicos llevando consigo un paquete rectangular, los chicos estaban estupefactos, solo observaban como su padre abría el paquete y extraía un par de artículos mientras les decía.
-Muy bien gatitos, hoy vais a poneros estos calzoncillos para acostaros, se adaptan a la talla de los dos, así que no os preocupéis ¿De acuerdo?
Diciendo esto depositó un calzoncillo doblado en el regazo de Spencer y otro en el de Logan, entonces ambos chicos vieron que eran pañales calzoncillo y empezaron a replicar, pero rápidamente se calmaron una vez vieron la expresión de sus padres, se hizo el silencio brevemente y entonces de nuevo Spencer intervino.
-Pero yo no soy un bebé, no necesito pañales...
El mayor cortó el discurso del pequeño diciendo.
-Yo tengo catorce años ¿Cómo podéis pretender que me ponga esto?
Decía muy airado, entonces su padre y su madre se plantaron frente a los dos chicos que seguían sentados y con voz muy dulce y tranquilizadora su madre comenzó a hablar.
-A ver, no sabemos cual de los dos mojó anoche la cama, por lo que esta noche los llevareis ambos por protección.
Spencer agachó la cabeza y aceptándolo dócilmente, puso rumbo al baño para cambiarse. El castaño por el contrario montó en cólera.
-¿CÓMO QUE POR PROTECCIÓN? ¿CREÉIS QUE SOY UN BEBÉ MEÓN?
Sus padres simplemente al ver su reacción suspiraron hasta que su madre simplemente dijo.
-Las pataletas no te van a servir de nada jovencito, te vas a poner esta protección o te la pondremos nosotros.
Logan no sabia que hacer, que decir o que pensar, por un lado estaba condenado a llevar aquel pañal aunque no quería ponérselo de ninguna manera y por el otro si se negaba a ponérselo sus padres lo harían por el, cosa que veía muy probable teniendo en cuenta como se habían comportado últimamente, entre sus pensamientos su padre le agarró el pijama y tiró de él hacia abajo, exponiendo a su hijo en sus infantiles calzoncillos, le colocó el pañal calzoncillo en las manos y le dio un empujón mientras le decía.
-Último aviso pitufín.
El chico reaccionó y finalmente con la cabeza gacha se dirigió hacia el baño, mientras caminaba, observaba su "protección", con su edad Logan pensaba que ya estaba más cerca de usar un condón algún día para protegerse en lugar de un pañal, sin embargo ahí estaba, desfilando en calzoncillos por el pasillo, un acto que se había vuelto extrañamente frecuente en los últimos días, en dirección al baño a ponerse un pañal por si mojaba la cama. En el trayecto se cruzó con Spencer, ambos chicos bajaron la cabeza evitando la mirada, sin embargo el mayor pudo ver como el trasero del pijama de su hermano se arrugaba, lo cual no le gustó nada, finalmente entró al baño, ahí miro el pañal con asco, no quiso pensarlo más, se quitó el calzoncillo, extendió su protección, metió un pie, después el otro y tiró hacia arriba, ajustándolo con un contoneo. Inmediatamente pudo notar el relleno y la incomodidad de este le provocaba, aunque debía reconocer que era bastante suave, más que cualquier calzoncillo que hubiera llevado nunca, aunque lo odiaba le gustaba aquella suavidad, se quedó durante un rato inmóvil, asimilando las sensaciones que su nueva protección le proporcionaban, tras un largo rato sonó la puerta, su padre hablaba desde el otro lado.
-Logan, gatito ¡vamos! ¿Necesitas ayuda?
No hubo respuesta, Logan estaba como anestesiado, comenzó a volver en sí cuando sintió como su padre lo levantaba y lo aplastaba contra su pecho, dejando la cabeza del castaño en su hombro, de pronto se dio cuenta de su situación, estaba siendo llevado en los brazos de su padre, vestido solo con su "pañal" por lo que comenzó a protestar.
-Papi, déjame en el suelo, puedo andar yo solo, además donde está mi pijama, ¿Por qué no me lo has traído?
-Ay mi tontín, vamos a la camita que hay que descansar.
Decía su padre ignorando a su hijo y mientras le daba un beso en la mejilla y lo seguía llevando en brazos. El chico siguió replicando e intentando zafarse  en vano del agarre de su padre, el cual solo se reía, cuando llegaron al cuarto del hermano menor, Luke bajó a Logan y sin que este dejase de quejarse comenzó a ponerle el pijama, Spercer reía levemente sentado en la cama, finalmente ambos chicos acabaron con sus pijamas y en la cama, mientras sus padres les arropaban y les ponían sus tacitas con agua en la mesita de noche, los niños estaban rojos de vergüenza, pues como si la situación no fuera suficientemente humillante cada vez que se movian podían escuchar un leve sonido plástico que venía de debajo de las mantas. Finalmente ambos niños se quedaron solos en la habitación metidos en la cama, ninguno se movía, hasta que el menor rompió el silencio.
-Logan... estabas muy gracioso solo con el calzoncillo protector y papi poniéndote el pijama
Un golpe cayó sobre el menor que hizo un puchero mientras decía.
-¡AY! me has hecho pupita... 
-Que te calles y te duermas meón, que por tu culpa estoy usando esta mierda
-No sabemos si he sido yo...

Logan amenazó a su hermano levantando el puño una vez más, sin embargo se detuvo, se giró y se acostó dándole la espalda al menor y disponiéndose a dormir. El menor simplemente se sorprendió, sonrió un poco y poco a poco se acercó al mayor y se acurrucó junto a el, cerró los ojos y se durmió.

jueves, 25 de mayo de 2017

Cap X (Los preparativos parte I)

La noche caía en Nueva York, los coches se amontonaban en un gran atasco debido al gran incendio que había conmocionado a toda la ciudad, pues el empire state ardía como una gigantesca antorcha que iluminaba la gran ciudad. Entre los rascacielos se acercaba rápidamente spiderman, una vez estuvo frente al gran problema, pudo ver como los bomberos no llegaban, la gente en el interior del edificio gritaba, entonces spiderman tomó una decisión, rápidamente decidió apagarlo el mismo, levantó su brazo y lanzó una telaraña...
-Logan, Spencer, ¡Arriba hombrecitos!
El mayor comenzó a abrir sus ojos para ver a su hermano pequeño abrazado tiernamente a el, comprobó también, como a pesar de los gritos de su madre este seguía durmiendo plácidamente, pero si algo llamó su atención aquella mañana fue la familiar sensación de humedad en su entrepierna, miró con pánico hacia abajo, al ver como la mancha empapaba a su hermano y a él entró en un estado de confusión, por lo que comenzó a gritar y a echar la culpa a Spencer, el cual despertó de golpe y con un gran sobresalto sin terminar de comprender que estaba pasando, hasta que miro abajo y comenzó a llorar, los gritos y el llanto atrajeron a los tres adultos que contemplaron incrédulos la escena.
-Mis niñitos, ¿que os ha pasado?
Dijo Daniela con una voz calmada y preocupada.
Spencer no paraba de llorar mientras Logan argumentaba que el menor había mojado la cama y le había empapado por completo. Entonces llegó una acusación por parte de su padre, una acusación que Logan había estado temiendo.
-¿Y no has podido ser tu? Hasta hace un año y medio eras tu el que mojaba la cama, Spencer nunca ha tenido ese problema.
Spencer bajó la intensidad de su llanto, para acabar solo gimoteando un poco. El mayor, rojo como un tomate, se defendió de esta acusación como pudo.
-Yo no he podido ser, no he tenido un accidente en más de un año
-Tu cama y tu pijama están empapados, además Spencer no ha tenido un accidente desde hace más de cinco.
Señaló su padre. El mayor estaba rojo como un tomate, no sabia que hacer ni qué decir, ¿realmente era posible que hubiese vuelto a mojar la cama? Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su tía habló.
-Verdaderamente, no es relevante el quien ha mojado la cama, ha pasado y ya está, no pasa nada. Sin embargo... Si queréis saber quien ha sido el que se ha mojado, imagino que será el que tenga los calzoncillos mojados también.
Daniela asintió mientras miraba a sus hijos y les decía.
-De acuerdo, venga peques, los dos fuera de la cama y daos media vuelta, vamos a salir de duda
Spencer había dejado de llorar y se movió rápidamente fuera de la cama, dando la espalda a su madre, esta miró al mayor con una expresión de que debía hacer lo mismo, al final, Logan se dio por vencido, salió de la cama y se puso en la misma posición que su hermano. Ambos chicos notaban como sus entrepiernas goteaban ligeramente, esto causó que ambos se pusieran rojos como tomates, entonces ambos niños sintieron la brisa fresca que se colaba por su espalda al bajar las cremalleras de sus pijamas, su madre les indicó que se dieran la vuelta y mientras lo hacían, con un movimiento rápido agarró con una mano cada pijama de sus hijos y tiró de ellos hasta los tobillos.
Todos quedaron asombrados cuando vieron como como ambos niños quedaban en calzoncillos, Logan pudo ver con horror como sus calzoncillos de pokemon que no quería enseñarle a nadie, eran expuestos ante todos los habitantes de su casa, y para mayor vergüenza, estaban mojados, entonces miró a Spencer y vio con un extraño alivio que estaba igual de mojado él. Su madre suspiro cansada cuando Luke intervino.
-Esto no tiene caso, ambos están empapados hasta los calzoncillos, o se han mojado ambos o se ha mojado uno tanto, que ha empapado al otro, de cualquier manera, no podemos saberlo.
Logan no sabia qué hacer o decir, estaba al borde del colapso cuando de pronto las  lágrimas brotaron de sus ojos como si sos cascadas callesen por sus mejillas, al ver esto su madre lo arrulló dándole un abrazo mientras decía con voz suave.
-Fuera todo el mundo. Ya mi pequeño, no llores, mami no está enfadada, esto ha sido solo un accidente, no hay por qué preocuparse.
Todo el mundo se marchó dejando una escena en la que Daniela abrazaba a su hijo mayor, el cual llevaba un Slip de pokemon empapado y no paraba de llorar y un pequeño Spencer que miraba atónito toda la escena. 
Cuando Logan se calmó finalmente su madre se separó y les dijo a sus hijos.
-Muy bien peques, quiero que sepáis que no estoy enfadada, pero ahora es el momento de que os bañeis, asique quiero que bajéis abajo y os metáis en la bañera.
Logan que había parado de llorar miró a su madre y le dijo.
-Pero mami, cuando dices que bajemos y nos bañemos, te refieres a... ¿Juntos?
-Por supuesto, No podéis estar deambulando por la casa con un calzoncillo empapando y goteando.
-Pero mami... ¿Juntos?
-¿Qué pasa? ¿Acaso vas a ver algo que te sorprenda?
El mayor se sonrojó, pero antes de que pudiese responder intervino Spencer.
-Ay venga Logan, será divertido, además, si no lo haces le diré a todo el mundo en la escuela que has llorado por hacerte pis en la cama.
-SERÁS IMBÉCIL...
Dijo el castaño mientras se lanzaba a darle un puñetazo a su hermano, acto que su madre detuvo, y muy enfadada dijo.
-Spencer, ¿que tipo de amenaza es esa? Pídele disculpas a tu hermano inmediatamente.
-Está bien, lo siento Logan, mami, siento haber sido un niño malo.
-Eso está mejor, ahora directos a la bañera, luego os llevaré la ropa.
Ambos niños salieron del cuarto, con dirección al baño, Logan iba totalmente avergonzado, pues ahora estaba haciendo un desfile en calzoncillos con su hermano por la casa. Por suerte no se toparon con nadie, entraron al baño y comenzaron a llenar la bañera, entonces Spencer comenzó a hablar con un poco de sonrojo en sus mejillas .
-Hermanito, de verdad, disculpa lo de antes, de verdad que no voy a decir nada, solo quería que nos bañasemos juntos.
-Déjame en paz quieres... Ni me hables...
-¡Joo! que no iba en serio, anda, ¿Me perdonas?
-Que me dejes en paz.
-¡JOHO!
Gritó el pequeño mientas daba una parada al suelo y se sentaba con las piernas cruzadas e inflaba los mofletes.
Este comportamiento divirtió un poco a Logan, al cual se le escapó una risita al ver la escena. El menor percibió esto y miro con ojos brillantes a su hermano y le dijo muy contento.
-¡TE HAS REÍDO! ¿Eso significa que me has perdonado?
-Que me dejes en paz
Fue la única respuesta del mayor, que se dirigió a la bañera y paró el agua, entonces con un gesto de vergüenza comenzó a quitarse el calzoncillo, Spencer al verlo hizo lo mismo, ambos chicos tiraron sus slips empapados a un rincón del baño y procedieron a meterse en la bañera, no obstante, el rubio intervino de nuevo, esta vez con sorpresa.
-¡WOW LOGAN! ¡Tienes pelito!
Decía mientras miraba el pelo de su entrepierna y como hipnotizado alargaba un brazo para tocarlo, el castaño, le dio un manotazo a la mano del menor apartandola de su trayectoria, y con un cierto orgullo dijo.
-Pues claro que tengo pelo, que quieres ¿que sea un bebé pelado como tu?
Spencer simplemente infló los mofletes y dijo.
-¡Tonto!
Se dio la vuelta y se metió en la bañera y el mayor le siguió.
Lo único que se escuchaba en el baño era el agua que caía cada vez que los chicos levantaban los brazos para frotarse, en la bañera se había formado una capa de espuma con la que el pequeño estaba jugando, entonces este, con una expresión pensativa dijo.
-Logan...
Con voz cansada el mayor respondió.
-¿Queeeeee?
-¿Quien de los dos crees que ha mojado la cama? ¿Tu o yo?
No hubo respuesta, un capón impacto contra la cabeza de Spencer, provocando el aullido del dolor por parte del menor, este miró a su hermano mayor y le dijo con una expresión de dolor.
-¿Por qué has hecho eso? ¡Tonto!
Logan iba a responder cuando una ráfaga de agua impactó contra su cara y entró en su boca, provocando que se atragantarse y tosiese, para diversión de Spencer que acabo riéndose descontroladamente. El mayor muy enfadado al ver a su hermano hizo lo mismo, la risa del rubio se apagó bajo un manto de agua y mientras ahora era el castaño el que reía, Spencer sin pensárselo dos veces comenzó a echarle agua a su hermano y este hizo lo mismo, antes de que se diesen cuanta, la ira había cambiado y se había transformado en diversión. Ambos niños reían incontrolablemente, tanto que no se dieron cuenta de que la puerta del baño se abría y su madre entraba al interior del baño, esta al ver la escena rió un poco, pero al ver como estaba el suelo de agua su diversión cambió a enfado y decidió poner fin aquella locura.
-¡EHH! ¿Se puede saber que pasa aquí? Me gusta que os lleveis bien, pero no tenéis que inundarme el baño... Si tenéis tiempo de jugar en la bañera es que ya habréis terminado de bañaros, salid a por el desayuno, aquí os dejo los calzoncillos nuevos.
Ambos niños pararon de salpicar y escuchaban a su madre, que soltó un par de calzoncillos en un rincón seco del baño y cogió los mojados que estaban en el suelo, tras esto, instó una vez más a los chicos a que saliesen rápido del baño y se marchó. Los dos metidos en la bañera se miraron fijamente y comenzaron a reír, terminaron de lavarse y salieron, se secaron y recogieron los slips, de nuevo identicos, y en esta ocasión su madre había elegido unos con nubes, soles y aviones de juguete, Spencer los recogió con entusiasmo y comenzó a ponérselos mientras decía.

-Bueno... Pues al final lo hemos pasado bien ¿No?
Logan suspiró y cogió los calzoncillos y comenzó a ponérselos también, mientras respondía con una imperceptible sonrisa.
-La verdad es que sí...
Una vez los chicos estuvieron listos para salir del baño, Spencer se vio vestido con los mismos calzoncillos que su hermano mayor y no pudo reprimir que sus ojos brillasen de emoción y darle un gran abrazo y decirle.
-Me encanta que hagamos cosas juntos hermanito, incluso bañarnos.
Y diciendo esto saltó lo más que pudo hasta conseguir darle a Logan un beso en la mejilla, ante esto el mayor, lo apartó con el brazo mientras decía.
-¿Por qué siempre tienes que hacerlo todo raro? Como si no lo fuese ya lo suficiente, tu lo acentúas más aún.
Y diciendo esto salió del baño, Spencer con expresión enfurruñada  le siguió, amos chicos se separaron cada uno en sus cuartos donde se vistieron y bajaron a desayunar, allí se encontraban su madre y su tía, su padre se había marchado ya. Los chicos se sentaron y comenzaron a comer, mientras su tía mantenía una con su madre.
-Bueno Dani, entonces, hoy tenemos que ir a elegir los trajes ¿no?
-Si Caye, y además tenemos que ir  elegir los de los niños, la comitiva infantil debe ir a juego.
-Ay, me encanta, tenemos muchas tiendas que visitar.

Decía Cayetana muy emocionada, Logan no estaba contento, pues el iba a formar parte de esa comitiva infantil y no le daba buena espina.